
Mole oscilante de granito que algunos autores consideran un ídolo celta. Sus formas son resultado de la erosión, no de la acción del hombre. Es una enorme piedra de granito oscilante (a lo que hace referencia el nombre de Aballón), situada en un alto con una impresionante vista en la sierra de Penouta. Se lo vincula con primitivos cultos celtas, aunque no se trata de obra humana alguna, sino de un fenómeno natural, fruto de la erosión.
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