

Es una Casona de Indianos, que construyeron los emigrantes asturianos a su regreso con la fortuna amasada en las indias, son todas ellas muy ostentosas, mezclando estilos tales como el Eclecticismo, Modernismo y Rococó, en la torre en particular destacan las pinturas de sus techos, de muy cuidada elaboración.
El mobiliario es todo original, de época. La casa consta de cuatro plantas, de las cuales una es independiente del resto, está totalmente equipada y con calefacción en todas las habitaciones.
Casi 2700 m² de zona verde con frutales para pasear y disfrutar de la tranquilidad y bienestar que ofrece este insólito paisaje por el que, a lo largo de la historia, han caminado multitud de peregrinos en su paso hacia Santiago de Compostela.